Hay películas que nos encantan y podríamos verlas todas las veces que nos hiciese falta, sin embargo, cuando una película no nos gusta no consentimos verla otra vez, o la comida por ejemplo, pasé un infierno el día que tuve que probar las ancas de rana (malditas apuestas sin sentido de mi época de estudiante de universidad alcohólica) y juré que jamás en mi vida las volvería a probar.
Chris y June decidieron hacer plan de divorciados para una tarde de Domingo. El plan de divorciados consistía en ir a un buffet y luego al cine (Es lo que hacen los divorciados cuando les toca quedarse con los crios en Domingo) y allí se encontraban dubitativos frente la cartelera. June se moría por ver la remasterización de Titanic en 3D, película que Chris odia a mas no poder. Bueno rectifico (que sino luego me rifa) solo le gusta la última media hora cuando se hunde el asunto y llega la catástrofe, la muerte y los gritos (¿Asi te gusta?).
-¿Que trabajito te cuesta verla de nuevo?
-¿Que no entiendes de "No me gustó"?
-Hay cosas que a la primera no gustan y hay que darles una segunda oportunidad
-Esta película es muy larga y muy aburrida, no quiero perder tres horas de mi vida en algo que se que no me va a gustar
June seguía insistiendo:
-Pero de eso hace mucho tiempo, quizás ahora...
En ese momento Chris supo que June ya no estaba hablando de la película.
Al salir del cine, y mientras se tomaban un perrito caliente paseando por la calle, June escupió las palabras
-He vuelto con él
Y cuando Chris me lo contó es cuando me asaltaron todas las dudas. ¿Por qué en lo que refiere al amor, incluso sino nos gustó la primera parte, estamos dispuestos a ir a por una segunda? June estaba convencida que lo dos meses que llevaban separados le había servido a él para cambiar, yo no opinaba lo mismo, pero no es algo en lo que podamos decidir solo toca esperar y cruzar los dedos para que la cosa salga bien.





