miércoles, 11 de julio de 2012

La Ciudad de las Playas

Hoy pese a que el viento no invitaba a ello, he decidido ir con mi grupo de amigos a una playa de pijos cercana a la ciudad sin gente. Como con el viento tragas mas arena que otra cosa, hicimos un corrillo cerca de la orilla, allí la arena esta mas apelmazada, no se levanta y encima se esta mas fresquito, como siempre pasa en las reuniones de mucha gente había varios sub-corrillos (De estas veces que ves de una forma visual y entiendes la teoría de los conjuntos que nos enseñan en primaria). En uno de esos sub-corrillos estábamos yo, Chris, Sam, y dos amigos heterosexuales (el haber empezado la historia con gente homosexual me ha obligado a etiquetar a todo el mundo) Robert, abogado de treinta y tantos asentado y con relación estable y Joseph, funcionario de treinta y tantos también y típico solterón que hay en todo grupo que se precie. 

En un momento acalorado en plena discusión sobre, la verdad es que no puedo recordarlo, pasan Mr. Bañador Rojo y Mr. Bañador Azul. Dos cuerpos despampanantes que hicieron que Chris y Sam se miraran de forma cómplice y que Rob y Jos no entendieran nada. Después de lo que para que Chris y Sam fue un momento a cámara lenta de anuncio de colonia de hombres que salen del agua y que desearías que no salieran de tu cama y de que Rob tuviera que explicarle al perdido Joseph que es lo que había pasado, para Chris y Sam el asunto de la discusión anterior había perdido toda la relevancia:

-Con amigos así yo me negaría a ir a la playa- replicó Chris

A lo que responde Sam:

-Tú con amigos así te los tirarías-

Los amigos heterosexuales y yo ya habíamos hecho otro corrillo para aquel entonces.




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